divendres, 21 de maig del 2010

The Moon Inside You

Recomiendo entrar en la página oficial http://www.mooninsideyou.com/



Diana Fabiánová, directora de The Moon Inside You, ha conseguido un largometraje documental sobre la regla que deberían ver todas las mujeres y todos los hombres. Las primeras para conocer mejor qué les ocurre cada mes, qué importancia tiene el período en su condición de mujeres y para saber cómo pueden suavizar naturalmente las molestias; los segundos para comprender el porqué de las reacciones femeninas en esos días.

Diana Fabiánová  pregunta a hombres de diferentes lugares, entre ellos españoles, qué es para ellos la menstruación. Las respuestas son terribles y muy clarificadoras. No nos dejan en buen lugar, desde luego: “Una enfermedad terrible”, “Algo muy desagradable”… Todo lo negativo, sucio, deplorable posible se emplea para referirse a ese momento femenino tan especial, una reacción fisiológica que anuncia el ciclo sexual en el que se desarrollan los óvulos. O sea, el cuerpo se prepara para ser madre. Un acontecimiento natural que se produce desde que la mujer existe sobre la tierra. Para los hombres, y en esto debemos ser muy sinceros, no es nada agradable, es casi un tema tabú. Sin embargo, de alguna manera la menstruación femenina nos incumbe. Y por ello deberíamos intentar entender qué les ocurre a las mujeres en esos días. Así, por ejemplo, podríamos saber que, debido precisamente a que el cuerpo se está preparando para un posible embarazo, el recogimiento femenino es absolutamente comprensible. En esos días, ellas están más vulnerables, más intimistas porque su biología les pide atención. Nosotros, entonces, no tenemos más que respetarlas (como siempre deberíamos hacer, todo sea dicho). Con The Moon Inside You aprenderemos muchas cosas, pero lo haremos además de una manera harto entretenida, ya que Fabianova no carece de sentido del humor, tampoco de talento artístico: por ejemplo emplea la simbología a cada instante, siempre de una manera harto delicada, casi sin que nos demos cuenta, y por otro lado hace uso de la animación y de los colores rojizos (claro) con auténtica delicia. Aunque utilice recursos típicos como las entrevistas o recurra a documentación de filmoteca,  no es un documental al uso. La directora usa la animación, como hemos dicho, pero intercala también el entrañable diario-visual de una niña  preocupada por el tema e incluso ficciona algunos momentos, especialmente recordado aquel que hace alusión a una tradición eslovaca: las niñas con la menstruación eran arrastradas en tríneo por la nieve porque así se creía que la tierra se fertilizaría. Es una de las pocas referencias positivas hacia la menstruación que se recuerdan, según dice la propia Fabianova, ya que a lo largo de la historia la regla femenina le ha servido a los hombres para discriminar a las mujeres argumentando cosas como que la pérdida de sangre las incapacitaba intelectualmente.

Parte de la película está rodada en Madrid, donde Fabiánová encontró a una mujer que había conseguido hacer más llevaderos sus días de regla gracias a la danza del vientre. La cineasta hizo un experimento y colgó carteles por toda la ciudad para pedir voluntarias. Se apuntaron varias mujeres a las que la menstruación les dolía especialmente y el resultado al cabo de varias sesiones de danza fue que los dolores disminuyeron. No hay magia en el asunto, tan solo masaje. Se contrapone esto a las teorías del doctor Coutinho,  brasileño, cuyo testimonio pone realmente los vellos de punta. Él se ha montando un emporio gracias a los fármacos para suprimir la menstruación que él mismo ha patentado. Para él, claro, la regla “la inventó el demonio”. La medicina se convierte una vez más en diosa y pretende enmendar la plana a la naturaleza. Si la menstruación no fuese necesaria, la evolución ya la habría hecho desaparecer hace años. Para algunos, “suprimir la menstruación es suprimir la feminidad” de la mujer. Hace décadas algunas corrientes feministas también abogaban por controlar la menstruación, eran las mismas que pretendían convertir a la mujer en un remedo del hombre, contradiciendo paradójicamente todo el sentido feminista: que la mujer es igual al hombre pero manteniendo su diferencia, su esencia.

Nos quedamos finalmente con el consejo de la doctora Victoria Agudo, que recomienda a las mujeres no acudir a los calmantes hasta el último momento. Si se quiere calmar el dolor, lo mejor es que las mujeres se masturben. ¿Escandaloso? No, solución. Y cerramos este comentario de The Moon Inside You con las palabras de una de las voluntarias al experimento de la danza. Al final del proceso, la mujer le dijo a Fabiánová: “No me duele. Seguiré bailando”. Así que, amigas, ved este documental y poneos a bailar.

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