diumenge, 31 d’octubre de 2010

ONCOLOGÍA - Mamografía: una prueba vital a tu alcance Cada día se diagnostican 44 mujeres con cáncer de mama. El diagnóstico precoz es esencial para la supervivencia



Todos los días muchas mujeres reciben la mala noticia de tener que pasar por el duro trance de un cáncer de mama. Sin embargo, actualmente, las expectativas de superarlo y poder seguir adelante con sus vidas son cada vez más halagüeñas. La supervivencia global de este tumor a los cinco años es del 82,8 por ciento en nuestro país, situándonos por encima de la media europea. Y las cifras siguen mejorando: cerca de un 1,5 por ciento más de mujeres consigue superarla cada año que pasa. Mantener y mejorar estas cifras está en gran parte en manos de las mujeres, dado que el diagnóstico precoz es fundamental para tener un buen pronóstico. A diferencia de lo que sucede con otros tipos de tumores, el de mama se puede detectar fácilmente y en estadios iniciales mediante una sencilla prueba radiológica, la archiconocida mamografía. No obstante, a pesar de ser tan nombrada, la realidad es que aún existe un 17 por ciento de mujeres en edad de riesgo (45-50 a 69 años) que no acude a los programas de cribado establecidos. Por esta razón, en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, celebrado el pasado martes, especialistas y asociaciones de pacientes volvieron a unirse para recordar que hay más razones que nunca para que las mujeres no dejen pasar su cita con los programas de detección precoz. En este sentido, el objetivo para la Federación Española de Cáncer de Mama (Fecma), es que el índice de participación en estos programas alcance al menos al 80 por ciento de las mujeres, un porcentaje que difiere entre comunidades autónomas. Así, según un estudio realizado por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), en comunidades como Castilla y León y Extremadura, las mujeres que no asisten a este tipo de pruebas superan el 20 por ciento, en Madrid, Asturias y Andalucía rozan ese porcentaje, mientras que otras como País Vasco y Navarra son ejemplos a seguir, al situarse por debajo del 10 por ciento en absentismo. En cuanto a las razones del mismo, la encuesta realizada por el Observatorio de la AECC detecta la frecuencia con la que hay que hacerse las pruebas, el pre determinismo, el miedo al diagnóstico, la incomodidad y dolor que produce la mamografía, así como la eficacia de la propia prueba las principales excusas argumentadas. De este modo, las féminas que no acuden cada dos años a realizarse las pruebas ubican la prevención en el contexto de la enfermedad y prefieren esperar para ir al especialista a que se manifieste algún síntoma pensando que se trata de una búsqueda de problemas.

Otra de las causas que arroja este estudio es la falta de consenso sobre la periodicidad y la edad de inicio entre especialistas y entre la sanidad pública y privada que parece existir. Y es que, según explicó María Antonia Gimón, presidenta de Fecma, las disparidades se detectan entre las comunidades, ya que unas establecen el inicio de las pruebas a los 45 años mientras otros lo hacen a los 50. Con todo, el presidente de Sociedad Española de Oncología Médica, Emilio Alba, recuerda que la mayoría de la comunidad científica está de acuerdo en iniciar los programas a los 50 años y a los 30 en caso de tener antecedentes familiares.



La crisis también afecta

Este tumor surge cuando hay una proliferación de células del tejido mamario sobre las que el organismo pierde el control y son capaces de crecer anárquicamente e invadir otros órganos. El cáncer de mama está compuesto por enfermedades distintas, con diferente conducta y distinto pronóstico, por esta razón el doctor José Enrique Alés, miembro del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam) hizo hincapié en la necesidad de seguir mejorando en la capacidad para individualizar el tratamiento. Asimismo, el doctor Alba reconoció que hay formas del tumor que son poco agresivas tras las que es infrecuente el desarrollo de metástasis pero aún así se interviene ante la imposibilidad de asegurarlo. "El problema es que no podemos dilucidar la agresividad de algunos tumores que se detectan en estadios tempranos, por ello estamos obligados a tratar con prudencia a todos los casos", apuntó el presidente de la SEOM. En esta línea, ambos oncólogos subrayaron la importancia de que la crisis económica no influya en los proyectos de investigación, dado que es esencial para mejorar la supervivencia. "Hacemos un llamamiento para que desde el punto de vista ético la investigación sobre enfermedades se recorte lo mínimo y se tenga en cuenta que la sanidad es una inversión, no sólo gasto", apostilló el doctor Alba.



Unidades de consejo genético



El diagnóstico de cáncer de mama en mujeres jóvenes parece ser una cifra en alza. Para detectar precozmente estos casos, es fundamental evaluar los riesgos de mujeres susceptibles de presentar un cáncer hereditario. Por esta razón, desde Fecma y con el apoyo de la Alianza General de Pacientes, se solicita la creación de unidades que incluyan oncólogos expertos en consejo genético de cáncer como una medida necesaria para el diagnóstico temprano.

Éste es sólo uno de los aspectos que las 35 asociaciones de mujeres que forman parte de Fecma reflejan en un manifiesto elaborado con motivo del día internacional de esta patología. La asistencia integral a estas pacientes con planes terapéuticos personalizados, donde se contemple los tratamientos especializados en linfedema, la implantación del ganglio centinela, los planes de cuidados que tengan en cuenta la vida después del cáncer y los cuidados paliativos, son algunas de las peticiones. Asimismo, la presidenta de la federación se refirió también a la importancia de la asistencia psico-social, la rehabilitación física y el control de los efectos secundarios.



Un nuevo reto



El hecho de que la supervivencia en cáncer de mama haya aumentado supone otro reto para los especialistas, puesto que da lugar a problemas de salud nuevos derivados de los tratamientos a los que se someten para superar la patología. Al respecto, el presidente de la SEOM se refirió a los problemas de fertilidad en pacientes jóvenes, ya que algunos de los tratamientos tienen impacto sobre la función del ovario, aunque matizó que existen técnicas como la congelación de óvulos o de corteza ovárica para que sea posible ser madre tras superar el cáncer. Otro de los puntos que describió el especialista fue la salud ósea, debido por un lado a que muchas mujeres ya tienen menopausia y por otro, a que la quimioterapia puede desencadenar menopausia temprana, que genera los mismos cambios que la natural pero de forma más abrupta. Los problemas cognitivos también están por determinar, puesto que la terapia conlleva humor a la baja y bajada del tono vital. "Hay que tener en cuenta que los tratamientos actúan sobre las hormonas, reduciendo los estrógenos por eso debemos definir cuánto de frecuente es este problema y ver cómo se puede mejorar", subrayó.

En este sentido, es probable que la salud sexual de la mujer también se vea afectada por esa pérdida hormonal, disminuyendo el deseo sexual. Desde Fecma, recuerdan que sentirse sexualmente atractiva, capaz de expresar y gozar la sensualidad después del cáncer de mama influye en el proceso de recuperación y eso pasa necesariamente por aceptarse tras los cambios que ha podido experimentar el cuerpo. Por esta razón, recomienda tomarse el tiempo necesario para ello y pedir ayuda sino se sabe cómo volver a disfrutar de la sexualidad y la sensualidad. Más info: www.fecma.org.

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