dissabte, 2 de gener de 2010

Aleramo, S.(1990). Una mujer. Barcelona: CIRCE

Una mujer nos presenta el retrato autobiográfico de su autora, retazos de la memoria de una vida marcada por el maltrato. Nos dice Martín de Doria (2003)5, que Sibilla Aleramo fue una intelectual, una mujer que sufrió cambios en su “ideología social, feminista y cultural” a consecuencia de los acontecimientos que la vida le tenía preparados.
 Admiradora privilegiada de un padre que describía como autoritario e inflexible, expresó su rechazo a lo que significaba su madre: una mujer atada a un hombre (su padre), sin libertad para hacer aquello que deseara, una mujer que no veía con buenos ojos la afición de su hija por la lectura, algo que estaba restringido a los hombres.
Durante su juventud, Sibilla conoce a un hombre que se convertiría en detonante de todas las sorpresas que le tenía reservadas la vida. Este joven rompe el mito que Sibilla había formado en torno a su padre y le descubre que es un hombre más entre el resto, contándole como éste engañaba a su madre con otra mujer. Decepcionada, busca consuelo en el que se convertirá en su marido, aquél que le hará perder la libertad, que la encierra en casa y la somete a grandes palizas.
En estos años, Sibilla escribe este libro como una manera de aliviar el sufrimiento al que se ve sometida. Aunque la escritura supone para ella una liberación, no resulta ser la solución a sus problemas. Tras varios intentos de suicidio decide huir, pretende dejar atrás la situación de maltrato, pero se ve obligada a marcharse sin su hijo, ya que las leyes protegen al marido.
Aunque libre, Sibilla está triste por dejar a su hijo en manos de un hombre que no sabía atenderlo. Para su hijo terminó este libro, para que así conociera las razones por las que tuvo que abandonarle.



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